2. Queremos

Romper con lo establecido y ofrecer una alternativa

El derecho suele legitimar el orden de cosas existente. Por ende, es monopolizado desde ciertos sectores como discurso legitimante de las distintas opresiones.

Tratar de revertir esto no es tarea sencilla, pero nos proponemos usar la herramienta que nos brinda nuestra profesión para tratar de subvertirla y convertirla en instrumento político de cambio social.

Nos formaron principalmente para lucrar con nuestra matrícula, para ponernos del lado de quien pueda pagarlo. El resto, es el abismo de la falta de acceso a la justicia, y ahí es donde queremos meternos.

Como trabajador*s del derecho lo vemos como una técnica, nada científica, que tiene la potencialidad de acompañar los reclamos y la lucha. Además, en tanto el derecho es ideología lo tomamos y empleamos en función, justamente, de objetivos políticos que ponemos sobre la mesa.

El nuestro va de la mano de la emancipación de las personas lesbianas, gay, trans e intersex, de las mujeres, y de todos los colectivos que se vean subyugados por el patriarcado y las normas violentas del género, por el machismo que reina en gran medida nuestras relaciones sociales; por la discriminación de clase y etnia que las atraviesa y condiciona, entre otras formas de exclusión.

Transversalizar la agenda

También creemos que las sexualidades y las experiencias sexo genéricas  son temas que abarcan todas las agendas, por ende nos comprometemos por el goce de estos derechos por parte de todos los colectivos a los cuales les fueron negados históricamente, como ser las personas con discapacidad, l*s pres*s, l*s adolescentes, las personas marginadas por la pobreza o por su etnia.

Nos parece prioritario también insistir en sexualidades que excedan lo reproductivo, que apunten a la autonomía, a la libertad, al derecho a gozar de uno y de otr*s.

Nada de nosotr*s sin nosotr*s

Cada uno de los grupos (por ejemplo, mujeres, personas trans, intersex, etc.) posee vivencias, perspectivas y reclamos bien diferenciados. En todos los casos, es imprescindible el protagonismo político y la conducción de miembros de ese colectivo y no otras personas, por muy bien intencionadas que sean. Por ende, el involucramiento directo de quienes serán afectad*s por una medida o estrategia es clave, y lo respetamos profundamente.

Interdisciplina y desprofesionalización

El derecho, como toda disciplina, hace agua cuando se lo quita de cierto lugar en el que se mueve con comodidad. L*s operador*s jurídic*s solemos desatender el costado humano de las problemáticas, que en muchos casos exceden lo legal y se proyectan sobre lo social en sentido amplio. Por ende, damos la bienvenida al trabajo con otras disciplinas, desterrando de una vez y para siempre la soberbia de creer que se puede en soledad, para nutrirse en colectivo. Y esto excede a las profesiones, ya que muchos saberes se ejercen desde un lugar que nada tiene que ver con los títulos, sino con el conocimiento del* otr*, del territorio, con la experiencia y con las ganas.

Tod*s, incluye a l*s niñ*s

Estamos en contra del supuesto tabú que implicaría hablar de derechos sexuales y niñez. Toda aproximación que excluya a niñ*s y adolescentes es discriminatoria y en la medida en que exista un reclamo social por parte de este colectivo por verse desoíd*s y no considerad*s como sujetos de derecho, hay que asumir y acompañar ese pedido.

Federalismo y latinoamericanismo

Queremos ponernos en contacto con activistas de todo el país y de la región. El trabajo en red puede reforzar estrategias regionales y es imprescindible para las de alcance nacional. Nos ponemos a disposición para colaborar en lo que sea útil, para que los derechos no solo se hagan valer en la capital federal o en las grandes ciudades. Pero creemos que los problemas locales se solucionan con el involucramiento de quienes viven allí y son damnificad*s, con lo cual cualquier intervención tiene que apuntar a reforzar ello.

Quienes formamos esta propuesta venimos hace algunos años tratando de luchar con estos principios y hacia estos objetivos. Queremos generar un espacio para profundizar esta tarea, y para sumar compañer*s.

Nuestra propuesta

Áreas de Trabajo  Diversidad Sexual *** Género *** Sexualidades

  1. Formar parte de toda campaña o estrategia de lucha en materia de derechos humanos que se condiga con nuestros objetivos y en la que nuestra participación como espacio pueda representar algún aporte. Incidir, en ese sentido, por los cambios institucionales, judiciales y administrativos -tanto a nivel normativo como de prácticas- que hacen falta.
  2. Trabajar en red con todas las organizaciones, colectivos o militantes que se encuentren involucrad*s en una lucha política que compartamos y a la que podamos incorporarnos. Ofrecer asesoramiento técnico y sumarnos a sus discusiones políticas. Favorecer el fortalecimiento del movimiento de la diversidad sexual en nuestro país y región, promoviendo el protagonismo de cada colectivo. En ese sentido, queremos incentivar particularmente el activismo legal en primera persona.
  3. Participar en la formulación de políticas públicas o cualquier decisión judicial, administrativa o legislativa que ataña a los grupos por cuyos derechos nos comprometemos. Si fuese de ayuda, nos ponemos a disposición de cualquier institución pública o privada, a nivel nacional, provincial o municipal, y proponemos expedirnos fundadamente.
  4. Recibir y evacuar, en la medida de nuestras posibilidades, las consultas que nos lleguen. Sostenemos un ejercicio jurídico de cara a la comunidad y sus necesidades concretas. Pretendemos poder ofrecerle al* consultante un panorama claro de posibles acciones administrativas o judiciales y gestionarlas, o, en su caso, proceder a la derivación asistida.
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